Priego en la prensa
Contenedores inteligentes, compostaje doméstico y más limpieza: los grandes cambios que llegan en la recogida de la basura en la provincia de Córdoba
Publicado el en El Día de Córdoba
La gestión de la recogida de la basura en la provincia de Córdoba está a punto de dar un salto radical. La Empresa Provincial de Residuos y Medio Ambiente (Epremasa), dependiente de la Diputación de Córdoba, ha lanzado un contrato de 215 millones de euros para ejecutar un plan que renovará por completo cómo se recoge, transporta y trata la basura en los pueblos cordobeses. El objetivo es cumplir con las nuevas exigencias medioambientales europeas y responder a las peticiones diarias de más de 350.000 vecinos.
Para organizarse de forma ágil en una provincia amplia y diversa, la Diputación ha dividido la adjudicación en seis lotes independientes, según consta en el pliego de licitación, consultado por El Día de Córdoba. Esta separación permite adaptar las rutas, los camiones y el personal a las necesidades de cada zona, garantizando además un control mucho más cercano del trabajo que realiza cada empresa.
El lote 1 engloba el Alto Guadiato y Los Pedroches, e incluye la planta de transferencia de Peñarroya; el lote 2 se corresponde con la Campiña Sur y la Subbética, e incluye la planta de transferencia de Priego de Córdoba; el lote 3 abarca la gestión del servicio en el Alto Guadalquivir y la Campiña Este; el lote 4 centra la atención en los municipios de la Vega del Guadalquivir; el lote 5 gestionará el papel y el vidrio, y el 6, por último, la red provincial de puntos limpios, la recogida de muebles y enseres y la implantación del contenedor de ropa y aceite usado. En total, se dará servicio a 361.163 habitantes de 72 localidades. Son casi todas las de Córdoba excepto la capital, Puente Genil, Montilla, Palma del Río y Cabra, que tienen transferidas las competencias y prestan el servicio por sí mismas en diferentes modalidades.
Contenedores inteligentes y más tecnología
La gran diferencia de este nuevo contrato con la actual recogida de residuos es la tecnología. Así, Córdoba abandonará el modelo antiguo de recogida a ciegas para pasar a un sistema conectado donde los camiones, los contenedores y los centros de control estarán comunicados en todo momento. Epremasa dispone de sensores de nivel de llenado en gran parte de sus iglúes y soterrados provinciales, y la contrata deberá planificar y reorganizar sus rutas diarias en función de los datos de estos sensores. Así, el sistema de recogida se adaptará de forma matemática para vaciar solo los equipos que estén llenos. De esta manera, además, se quieren optimizar los recorridos de los camiones, reduciendo el ruido nocturno y el consumo.
El seguimiento exacto de cada ruta se realizará a través de una moderna plataforma informática. Se trata del denominado Sistema de Gestión, Seguimiento y Control de Epremasa, conocido como SGFYC. Toda la flota de vehículos, tanto titulares como reservas, incorporará un ordenador de a bordo. Este equipo transmitirá en tiempo real la geolocalización del camión y registrará cada evento. El pliego exige la total compatibilidad del hardware embarcado con los servidores públicos.
Para asegurar que ningún contenedor se queda sin vaciar, se usará identificación por radiofrecuencia. Cada equipo de la vía pública dispondrá de un transpondedor o tag herméticamente encapsulado. Los camiones contarán con lectores RFID automáticos en sus peines de elevación de carga trasera. El sistema registrará al segundo el vaciado del contenedor con un porcentaje de éxito del 99,8%. Se dispondrá además de terminales de mano para registrar servicios y verificar incidencias.
El personal encargado del mantenimiento diario, por otra parte, dispondrá de dispositivos móviles inteligentes. A través de una aplicación dedicada, los trabajadores registrarán incidencias con soporte fotográfico. La aplicación móvil sustituye los antiguos partes de trabajo en papel por un canal de comunicación digital. La plataforma incorpora además un sistema de fichaje para la apertura y cierre de las jornadas de trabajo. Este sistema verifica mediante el posicionamiento GPS del teléfono la presencia del operario.
Reparto de cubos y bolsas de compostaje
La gran novedad de este pliego técnico es la implantación progresiva del quinto contenedor. Este servicio se destinará a la recogida selectiva de la fracción orgánica de residuos, y su despliegue se llevará a cabo de manera paulatina a lo largo del período de 2026-2027. La separación en origen de los biorresiduos domésticos pasará a convertirse en un hábito entre las familias cordobesas; y no solo eso, Epremasa busca valorizar la materia orgánica para su posterior transformación en compost útil.
Para que la ciudadanía se adapte de forma ágil a la separación orgánica, se facilitarán materiales. La empresa adjudicataria asumirá la tarea de reparto domiciliario de cubos y bolsas compostables. Esta distribución se integrará dentro de la operativa ordinaria del contrato sin generar costes extras. El material para separar los biorresiduos se entregará puerta a puerta o en centros municipales, y el objetivo es eliminar cualquier obstáculo material para que los hogares colaboren.
El suministro de consumibles para la orgánica contará con una solución tecnológica muy novedosa. Se instalarán máquinas expendedoras automáticas, tipo vending, para facilitar bolsas a la población. Las familias podrán retirar de forma gratuita y cómoda sus rollos de bolsas compostables; para ello, tan solo necesitarán utilizar una tarjeta identificativa de usuario facilitada por el servicio. Este sistema evitará el despilfarro de materiales y asegura que se utilicen bolsas certificadas.
Contenedores para aceite y textil
Entre los nuevos servicios urbanos integrados destaca la recogida selectiva de aceite vegetal usado. Este residuo doméstico, altamente nocivo para las aguas, dispondrá de una red de recogida propia. La empresa adjudicataria se encargará de instalar, mantener y limpiar estos nuevos contenedores de calle. El pliego técnico establece que la implantación y explotación del servicio tendrá un coste cero para Epremasa, por lo que el contratista asumirá la gestión integral de estos contenedores a su propio riesgo y ventura.
De forma paralela al aceite vegetal, el pliego regula la recogida de residuos textiles y ropa usada. Los nuevos contenedores de textil se distribuirán de forma progresiva por todos los municipios. Toda la inversión en equipamiento, lavado, reposición y recogida será asumida íntegramente por la contrata. Este servicio integrado a coste cero garantiza que la Administración no deba aportar recursos públicos. La empresa podrá explotar comercialmente la ropa recuperada bajo su exclusiva responsabilidad.
La recogida de aceite y textil obliga al contratista a velar por la trazabilidad del residuo. La contrata asume la clasificación, almacenamiento, transporte y entrega de estos materiales. Epremasa exige que estas operaciones de valorización se realicen de manera preferente en la provincia. Se priorizará la entrega de los residuos a gestores autorizados que estén ubicados en territorio cordobés. De este modo, se protege el medio ambiente y se impulsa el desarrollo industrial de la zona.
Obligación de lavado de contenedores
La higiene es otro pilar fundamental del contrato, fijándose frecuencias de lavado obligatorias. De esta manera, los contenedores de carga trasera para resto y orgánica se someterán a un calendario estricto de limpieza. La empresa limpiará e higienizará con agua a presión cada equipo una vez cada dos semanas. Este lavado periódico se mantendrá de forma constante a lo largo de todo el año, incluso en invierno. Para los equipos soterrados de la fracción resto, se programa un mínimo de diez lavados al año.
Otro requisito del pliego es que el contratista debe renovar la flota adquiriendo vehículos nuevos en plazos estricta y técnicamente tasados: nueve meses desde la firma del contrato. Toda la flota adscrita, tanto camiones como remolques, lucirá la imagen corporativa unificada. El diseño incorporará los logotipos de Epremasa y de la Diputación de Córdoba. La provincia lidera así con paso firme el camino hacia la sostenibilidad y la economía circular.
Campañas de sensibilización
La Diputación de Córdoba parte de que la implicación social es indispensable para el éxito ambiental de este ambicioso pliego técnico. Por tanto, la contrata destinará obligatoriamente un presupuesto mínimo anual de 30.000 euros para sensibilizar. Esta partida económica financiará campañas de comunicación sobre el reciclaje en los municipios. Las acciones informativas buscarán resolver dudas y fomentar el uso correcto de cada contenedor.
Para ejecutar estas acciones de concienciación, el contrato contará con profesionales adscritos. La empresa adjudicataria incorporará un educador ambiental a jornada completa para estas tareas. Este profesional cualificado actuará de forma coordinada con los técnicos de la empresa provincial. Se encargará de realizar visitas domiciliarias, organizar charlas escolares y asesorar a comercios.
Auditorías para garantizar la excelencia
Por otra parte, el nivel de excelencia del servicio de recogida se evaluará de manera constante por parte de Epremasa. Se realizarán auditorías e inspecciones mensuales de control de calidad en todos los municipios. Las inspecciones evaluarán de forma presencial el estado de limpieza del entorno de los contenedores; se medirá el correcto vaciado, la ausencia de desbordamientos y la puntualidad en los horarios fijados. También se comprobará la desinfección y el correcto estado físico de cada contenedor de calle.
El resultado de estas inspecciones mensuales tendrá un impacto directo en los ingresos del contratista. Los técnicos de Epremasa aplicarán un coeficiente corrector de calidad sobre la facturación mensual. Una mala puntuación cualitativa se traducirá automáticamente en deducciones económicas directas. Asimismo, la administración podrá exigir al contratista que repita de forma inmediata las tareas deficientes. Esta medida asegura que las empresas concesionarias mantengan los máximos niveles de exigencia.