La situación actual de la población extranjera en el municipio de Priego
ÁREA DE ASUNTOS SOCIALES DEL AYUNTAMIENTO DE PRIEGO

Se dice de España que en los últimos años se ha convertido
en un país de inmigración. Es cierto que los flujos migratorios procedentes de
Africa y de América han aumentado desde el ingreso de España en la Comunidad
Europea en 1986. La imagen de España como país de inmigración se ha ido
consolidando en los últimos años a pesar de que el número de personas
emigrantes que se encuentran repartidas por América Latina y Europa, supera con
creces al número de inmigrantes. Es decir, que nuestro país sigue siendo más,
un país de emigrantes que de inmigrantes. Esta realidad viene confirmada por
las cifras oficiales facilitadas sobre tendencias migratorias. España es, de
acuerdo con todos los datos nacionales e internacionales habitualmente
utilizados, el país de la Unión Europea con menor proporción de inmigrantes,
inferior incluso al 2% sobre la población española total. La procedencia de la
mayor parte de los trabajadores inmigrantes que llegan a España (aparte de los
europeos, que suelen ser en general de alto status ocupacional) es
fundamentalmente de Hispanoamérica y Marruecos. Concretamente, según las
cifras provisionales del Ministerio de Interior referentes al stock de
residentes extranjeros a 31/12/98, de los 719.647 extranjeros residentes en España,
el 46% procedían de países de Europa (9 de cada 10 países de la Unión
Europea), el 18% del América Central y del Sur, el 25% de Africa (de los cuales
algo más de 3 de cada 4 proceden de Marruecos), el 8% de Asia y el 3% restante
procedería de Estados Unidos, Canadá y Oceanía (OPI, 1999).
Para completar esta información demográfica es necesario conocer con más
detalle donde fijan su residencia estos extranjeros en el conjunto del
territorio del Estado. De los extranjeros contabilizados a finales de 1998, el
20% tenían su permiso de residencia en Cataluña, otro 20% en Madrid, un 13% en
Andalucía, un 10% en la Comunidad de Valencia, otro 10% en las Islas Canarias,
un 8% en las Islas Baleares, y el resto se repartirían por las otras
Comunidades españolas.
Si nos centramos en nuestra Comunidad Autónoma observamos que esta tendencia al
crecimiento se viene observando de manera paulatina en la década de los
noventa. De 61.437 extranjeros residentes en 1994, se pasó a 70.725 en 1996 y a
95.970 a finales de 1998. La tendencia en el conjunto de España con mayor
presencia de ciudadanos de la Unión Europea se reproduce de manera más acusada
en el caso andaluz, donde más del 50% de los extranjeros son europeos. Al
desglosar estos datos por provincias apreciamos que la mayor concentración de
población extranjera trabajadora se produce en Málaga y Almería. Córdoba se
encuentra entre las provincias con un menor número de población inmigrante.
Si nos situamos en el ámbito municipal, habría que advertir que en Priego de Córdoba
la población extranjera es escasa. Sin embargo, debemos distinguir dos
tendencias demográficas diferenciadas. Por una parte, el número de personas
que residen de forma estable es reducido, no apreciándose un incremento masivo
en la última década. Por otra, existe un aumento paulatino de los extranjeros
que acuden al municipio temporalmente coincidiendo con la campaña de recogida
de la aceituna.
La nacionalidad de procedencia de éstos no difiere en el ámbito municipal de
los datos ofrecidos a nivel nacional: Africa (Marruecos principalmente) y
Latinoamérica (Ecuador en su mayoría). Respecto a las edades y el sexo,
mencionar que la media de edad puede ser de treinta años. El sexo varía según
la nacionalidad de procedencia: quienes llegan de Marruecos son hombres en su
inmensa mayoría, y mujeres en el caso de Latinoamérica. Respecto a los
trabajos que desempeñan también existen diferencias de género, los hombres
suelen trabajar como temporeros agrícolas y las mujeres como empleadas de
hogar.
Las necesidades y problemáticas de las personas extranjeras difiere según su
nivel ocupacional y status socioeconómico. Son los denominados «inmigrantes
económicos» quienes presentan un mayor grado de problemática social. Este
grupo se encuentra en una situación de desventaja social motivada por
diferentes razones: de privación económica para poder cubrir las necesidades básicas
(alimentación, vestido, alojamiento, etc.), la ausencia de redes naturales de
apoyo social (familiares, amigos, etc.), la dificultad para manejarse en el
medio social, por desconocimiento o falta de habilidades o competencia social
(incluida la lingüística), el rechazo social por su condición de extranjero y
diferenciado cultural y/o «racialmente», la dificultad o limitaciones legales
en el acceso a los recursos (empleo, vivienda, educación, etc.) y derechos
sociales básicos, etc. Además de las necesidades señaladas, debemos tener en
cuenta la situación de especial exclusión que dentro del colectivo inmigrante
puedan tener las mujeres, por sus desventajas de género o los menores y jóvenes
como grupos sociales más vulnerables.
La situación de exclusión social en el que se encuentra este grupo humano
justifica la promoción de acciones compensadoras desde la esfera pública.
Desde el Area Municipal de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Priego se
desarrolla desde 1999, un Programa de Atención al Inmigrante dirigido a mejorar
el grado de bienestar social del grupo de personas extranjeras que de forma
estable residen en el municipio, o de aquellas otras que acuden temporalmente.
Las actividades se realizan en diferentes ámbitos de actuación: información,
orientación y asesoramiento sobre derechos y recursos sociales; prevención de
actitudes xenófobas o «racistas» a través de actividades de sensibilización
social; alojamiento alternativo para personas temporeras y apoyo para el acceso
a una vivienda; ayudas de carácter individual y familiar; cursos de lengua y
cultura; formación de mediadores interculturales, etc.